martes, 9 de enero de 2007

Hoy voy a contar la historia de Luka, ésa que dejé inconclusa, ésa que me atrapó y me dejó insípida antes de terminar el primer acto. Es que este científico loco busca una fórmula sin hallarla y cae. Es lo más lógico, nadie entiende la profunda simpleza de su lenguaje. Y yo también lo abandoné, lo dejé perdiendo saliva en un papel, que cientos de veces devisó el basurero. Luka es hijo de la catarsis de una obra que no terminé.
Pero acaso no tenemos, varios de nosotros, algo de Luka? Acaso no convivimos con los sueños no cumplidos? con la caída en la secuencia en serie?..... y la producción en serie. Orwell ya lo predijo.

1 comentario:

baxman dijo...

Todos nos vemos enfrentados a situaciones inconclusas... a letras que resultaron mal repartidas i fueron atropelladas por los impetuosos nuevos bríos que iban saliendo o quizás sólo por el reloj que nos machcaba la cabeza pidiendo inmediatez...

Un beso rom... me gusta que escribas siempre... Me gusta el consuelo de saber que las mujeres son el único futuro de la literatura

c'ya